¿Cómo es el procedimiento?
La fluorangiografía es un estudio de diagnóstico que permite observar el flujo sanguíneo de la retina. Consiste en inyectar un colorante fluorescente (fluoresceína) en una vena del brazo, el cual llega en segundos a los vasos sanguíneos del ojo, donde una cámara especial toma una serie de fotografías conforme el colorante circula por la retina.
Este estudio ayuda al oftalmólogo a identificar alteraciones como fugas, obstrucciones o crecimiento anormal de vasos sanguíneos, y es especialmente útil en el diagnóstico y seguimiento de enfermedades como la retinopatía diabética, la degeneración macular y las oclusiones vasculares de la retina.
El procedimiento dura aproximadamente entre 20 y 30 minutos. Antes del estudio se dilatan las pupilas con gotas, por lo que es recomendable acudir acompañado y evitar manejar al terminar. Algunos pacientes pueden sentir una leve sensación de calor o náusea pasajera al momento de la inyección, y es normal que la piel y la orina tomen un tono amarillento durante algunas horas, sin representar ningún riesgo.